Una feria, dos stands
Un emprendedor joven lleva por primera vez a una feria de su rubro un producto fabricado con su socio. Sin proyecciones: su plan entero cabía en una frase — estar ahí, contarlo, escuchar.
A diez metros, la isla enorme de una marca grande: mejor ubicada, promotores contratados repitiendo el guion sin ganas. Todo más grande, todo más caro. Y todo apagado.
Lo que pasó ese fin de semana → capítulo 1



